Meditando los misterios

Preparatorios

Son aquellos  que  preparan el nacimiento del Salvador  en el  mundo.

1. La Inmaculada Concepción
Dios  por  su Hijo preparó  a la  Virgen María, para  que  Ella  desde  el  primer  instante  de  su creación fuese  sin  pecado.  Para  que  en atención a los méritos  de  su Hijo  fuese  salvada  antes que  fuera  concebida.

Qué Dios  nos  ayude  a buscar  la santidad, y ser  siempre para Él, como  lo fue Ella.

2. El nacimiento de la Santa  Virgen
Con su nacimiento nos  encontramos ante  el ya  cercano, pero  todavía no, de nuestra  salvación.  En este  misterio recordamos  a nuestra  Madre  en su  cumpleaños.  Tal  y como se  hace  cada  8 de  septiembre.  Si celebramos  nuestro cumpleaños,  con mayor  razón el de nuestra  Madre.

La  alegría  de  vivir para nuestro Señor, sea  siempre  un continúo renacer  a la  gracia.

3.  La  infancia  de  Nuestra  Señora

Los  niños  son inocentes, sencillos y llenos  de  confianza.  María  siempre  fue  la llena  de  gracia, pero  también la  que  confiaba  en  el Señor. Sus palabras: "He  aquí la  esclava  del Señor"  son  muestra  de  esto.  Su humildad  reflejada  en el canto del Magnificat. Así su infancia en la  que  San Joaquín y Santa Ana le  inculcaron el amor  por Dios se  reflejará  años  después  con su sí.

Qué  siempre  nos acojamos  al Padre  como niños y le  sirvamos  con confianza  y gratitud.

4. La Presentación de la  Virgen en  el templo
 
Ella  ha  de  vivir  para Dios. Así cumpliendo con ese  amor  que  sus padres le han  inculcado es presentada  al Señor. Para  que  sea  Él quién  la  conduzca  por los mejores  caminos.  Así como se  conduce a un niño  en la  infancia; la Virgen  será  conducida por  el Todopoderoso a los  senderos  que la  sigan preparando para  ser  la Madre del Salvador.

Cada  vez  que nos presentemos  al Templo sea  para  imitar  más  a Cristo, a  seguirle con alegría y amor.
 
5. Los  desposorios
Dios  ha preparado a una  mujer para  que  lleve  en  su  vientre  al Hijo.  Ha  escogido a  un varón justo para  que  sea  el tutor, el padre  de quién ha  hecho todo.  Por  ello  Él ha  creado todo. Los  dos  en su libertad  han  escogido  seguir  a  Dios y con la  Encarnación, su sí tendrán el privilegio de  tener  a  su  cuidado  a Jesucristo.

Así  como San José  y la Virgen se  unieron en matrimonio, así nosotros  querramos  unirnos  cada  día  más  a  Jesús, Pan de  Vida.



Bibliografía  de  ilustraciones
Del 1  al 3: Archivo
4: http://collections.lacma.org/node/221624  
    Juan de Aguilera
    1720, aprox.
     México
5: Los  Desposorios
    Catedral de  Santiago de  Guatemala.

Nuestra Señora  del Santo Rosario
Patrona  y Alcaldesa  Perpetua  de la Ciudad  de  Guatemala
Ruega por  nosotros


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